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23
may
Ministerio de Vivienda demanda más de 15 mil ecoinodoros para hogares rurales
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Por admin
  • Urge en el país aumento de producción de este tipo de sanitario que no requiere uso de agua y contribuye a mejorar cobertura de saneamiento en alejados  poblados rurales.


·  Ayuda a cuidar el medio ambiente y evita que familias rurales  enfermen de diarreas y trastornos gastrointestinales

La limitada capacidad productiva de  ecoinodoros en el país,  conocidos también como inodoros secos o para  compostaje,  está generando un cuello de botella en  el avance de ejecución de proyectos de saneamiento en poblados rurales de todo el país, informó el Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento.

Al 2018 se tiene previsto instalar de este tipo de inodoros sin flujo de agua para compostaje a más de 15 mil hogares rurales, sin embargo su producción nacional anual no llega ni al 10 por ciento.

    El director ejecutivo del Programa Nacional de Saneamiento Rural (PNSR), Víctor Sevilla Gildemeister, explicó que los ecoinodoros son una solución de ingeniería para localidades rurales pequeñas no concentradas, cuyos suelos  son  rocosos, demasiado húmedos o arcillosos, o zonas con nivel freático alto. 

   Los ecoinodoros  son  muy parecidos a los W.C. que conocemos, con la diferencia de que tiene un separador para las heces y otro para la orina. Cuenta con un sistema que puede instalarse en el perímetro domiciliario;  con un tubo de ventilación, una cámara de secado donde se deposita la materia orgánica y un recolector de orina.  Para mayor comodidad de los varones de la familia,  se instala un urinario. 

  “Para la provisión de  servicios de saneamiento sostenible en poblados rurales no existe un solo tipo de tecnología. Los ecoinodoros  son una forma de solución. Permiten el ahorro de agua y son una forma de evitar que más familias rurales, especialmente niños, enfermen de diarreas y trastornos gastrointestinales”, anotó.

Esta opción tecnológica es muy difundida en otros países del mundo, como los  del Medio Oriente y Centroamérica;  así como en Colombia, México y  Bolivia. Y en  el Perú,  en los últimos años se viene mejorando y  promoviendo su  uso y mantenimiento con programas de capacitación, en coordinación con las Juntas Administradoras de Servicios de Saneamiento (JASS) y la supervisión de los gobiernos locales.

 Además de  ahorrar  agua, esta solución tecnológica para la adecuada disposición de excretas, evita la contaminación de  fuentes de agua  y  de suelo. No son letrinas porque funcionan de manera distinta.

Hay experiencias  aisladas en las que la misma población rural ha comprobado que esta tecnología es la más indicada,  por el tipo de suelo que tienen, como es el  caso del Anexo Santa Ana de la Comunidad de Santa Lucía, en el distrito de Pomacanchi, provincia de Acomayo, en el Cusco. 

“Ellos construyeron su propio sistema de saneamiento, pero, debido a las características de su suelo poco permeable, los baños se inundaron, convirtiéndose en un foco infeccioso”, explicó

Ahora que el sector Vivienda  ejecuta un proyecto para el suministro de agua potable y saneamiento digno en los 63 hogares de esta localidad, asentada a más de 3,700 metros sobre el nivel del mar, sus pobladores están convencidos de que  la solución más indicada para  sus  baños son los ecoinodoros.

El Director Ejecutivo del PNSR dijo que la demanda de este tipo de  ecoinodoros superará  los 5 mil por año, por lo que se hace un llamado a la inversión privada, especialmente del interior del país a dirigir esfuerzos para producirlos, ya que  los  proyectos de agua potable y saneamiento digno se ejecutan a nivel nacional.